AMIGDALECTOMÍA

¿QUE ES UNA AMÍGDALA?

Son ganglios linfáticos (masas de tejido ovales, carnosas y grandes), que se encuentran en la pared lateral de la orofaringe y a cada lado de la garganta, que normalmente actúan como órganos inmunocompetentes , participando en la defensa del organismo frente a los agentes externos y evitando posibles infecciones en el cuerpo, ya que forman parte del sistema inmunitario.
La propia actividad celular amigdalar provoca un incremento de su tamaño, denominándose hipertrofia fisiológica, la cual es necesaria para una buena respuesta inmunitaria.
Esta hipertrofia amigdalar aunque sea correcta, en ocasiones puede crear un problema de espacio como ocurre en algunas insuficiencias respiratorias nasales por hipertrofia del adenoide (amígdala faríngea), o en el caso de las apneas causadas por hipertrofia de la amígdala palatina.
En aquellas situaciones en que esta hipertrofia amigdalar no consiga una respuesta inmunológica normal, dará lugar a una hipertrofia patológica.
La superficie amigdalar con sus criptas estrechas y profundas favorece la colonización bacteriana o vírica, estimulando la formación de anticuerpos y la aparición de cuadros inflamatorios e infecciosos, causando una “amigdalitis”.
La infección también puede estar presente en la garganta y áreas circundantes, causando una “faringitis”.
La amigdalitis es extremadamente común, sobre todo en los niños, aunque también puede diagnosticarse en adultos.
Dependiendo de cada caso concreto el médico Otorrinolaringólogo puede recomendar extirpar o no las amígdalas, con la finalidad de prevenir futuros dolores de garganta.

CAUSAS

Existen muchos virus y bacterias altamente contagiosos para la amigdalitis, entre los que podemos incluir:
La bacteria Estreptococcus, que se considera la causa más común de la amigdalitis.
Los adenovirus.
El virus de la influenza.
El virus Epstein-Barr.
Los virus parainfluenza.
Los enterovirus.
El virus del herpes simple.

SÍNTOMAS

Aunque cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente, los más habituales son:
Irritación de la garganta severa y persistente, durante más de 48 h.
Dolor de garganta repentino.
Dificultad al deglutir.
Dolor de cabeza.
Pérdida del apetito.
Fiebre y escalofríos.
Malestar general.
Ronquido.
Apnea obstructiva del sueño infantil.
Sensibilidad y dolor de mandíbula.
Cambios y pérdida de la voz.
Amígdalas enrojecidas e inflamadas, cubiertas a veces con una membrana amarilla, gris o blanca.
Nódulos linfáticos inflamados y blandos en el cuello o en la zona de la mandíbula.
Los síntomas adicionales de la amigdalitis en los niños, incluyen:
Náuseas.
Vómitos.
Dolor abdominal.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

La amigdalectomía es aconsejable cuando los episodios de “amigdalitis” son tan frecuentes o graves que llegan a afectar la salud general del niño, interfiere con las actividades académicas por falta de descanso, con la audición por constantes infecciones en el oído e, incluso con la respiración por obstruir las vías respiratorias.
Algunos médicos especialistas creen que este tipo de intervención quirúrgica se hace con más frecuencia de la necesaria, de ahí que sea aconsejable realizar un diagnóstico correcto.
La intervención se realiza bajo anestesia general, de manera que el Otorrinolaringólogo mantiene abierta la boca del paciente con un abre-bocas para que las amígdalas queden al descubierto y poderlas eliminar con diversas técnicas, como por ejemplo:
Arrancándolas con un aparato que actúa como una guillotina, denominado “sluder”.
Cortándolas con un láser.
Por disección, que consiste en ir despegándolas poco a poco para después poder extirparlas.
Es importante controlar el sangrado y, normalmente el corte cicatriza de forma natural sin necesidad de suturas.
Los primeros días después de la cirugía se espera cierto dolor de oído y de garganta, para lo cual se recomienda utilizar compresas frías, chupar cubos de hielo o helados y uso de analgésicos.
Durante el período de recuperación, que suele durar aproximadamente 2 semanas, su médico especialista le indicará una dieta post-amigdalectomía, a base de alimentos blandos, fáciles de deglutir y templados-fríos, así como una buena cantidad de líquidos fríos. Ver Dieta para los operados de Amigdalectomía.
En la mayoría de los casos la cirugía erradica inmediatamente los problemas y, está indicada en los siguientes casos:
Cuando se tienen 7 o más episodios de amigdalitis en 1 año.
Cuando se tienen 5 o más episodios de amigdalitis al año, durante un período de 2 años.
Agrandamiento de las amígdalas que interfiere con la respiración.
Un absceso en las amígdalas.
Amígdalas muy asimétricas.
Si durante el examen físico el médico Otorrinolaringólogo observa que la amígdala funciona correctamente y, la única complicación es que provoca un problema obstructivo de las vías respiratorias por su gran tamaño, recomendará en lugar de una Amigdalectomía la aplicación del Procedimiento por Radiofrecuencia Inducida Amigdalar, que permite conservarlas al mismo tiempo que reduce su excesivo tamaño.